El zinfandel es un susurro, no un grito — navy y crema llevan el peso; el acento aparece solo donde importa.
Fraunces en cursiva ligera para todo lo que deba sentirse escrito por una persona; el grotesco solo en mayúsculas pequeñas, para lo utilitario.
El icono siempre es el mismo trazo. O va con el nombre debajo, o va solo.